Algunas pautas básicas de escritura en blogs

Parte 10 de la serie Buenas prácticas con blogs

Esta sección está dedicada sobre todo a aquellos que no tienen la costumbre diaria de escribir. Pero su lectura puede ser sugerente para los que, teniéndola, no estén habituados al “género ”.

Ante todo, escribid a vuestra manera. El blog es vuestro. Pero es posible que tengáis que adaptar vuestro estilo de escritura a este medio. No es habitual que a diario nuestra profesión nos lleve a escribir, como veremos, de forma tan personal, clara y bien estructurada como demanda un blog.

Un blog tiene que ser personal

El lector fidelizado tiene que conectar con vosotros de la forma más cercana que os podáis permitir. Para esto no hay sustituto: todos tenemos un detector más o menos bueno de autenticidad y sinceridad y podemos deducir cuándo alguien está poniendo las tripas en lo que escribe. Si un lector dedica su tiempo a leer lo que escribís es porque, sin duda es importante para vosotros y queréis compartirlo con otros.

Exige un esfuerzo de síntesis

El tiempo de los lectores es limitado. La brevedad es un valor que cotiza muy bien en los . La síntesis no es sólo cuestión de brevedad, sino también de claridad del texto: su estructura debe ser lo más clara y lógica. Si tenéis mucho que contar, es mejor dividir un post inicial largo en una serie de post continuados más breves.

El estilo tiene que ser razonablemente ligero y ameno

Aquí no se trata de demostrar todo lo que sabéis y no tenéis que pagar, por fortuna, tributo académico o formal de ningún tipo. Lo importante es llegar al lector de la forma más directa posible. Para ello, nada mejor que un texto fluido, que no obligue a detenerse cada dos por tres para entender lo que dice.

Aprendamos del inglés: si la idea se puede expresar con dos palabras, no empleemos diez. Para este estilo, el texto es un medio al servicio de la transmisión de la idea. Por lo tanto, deben primar en la medida de lo posible los párrafos cortos. Cada párrafo debe incluir una idea principal y no más.

Debéis huir de las oraciones subordinadas como de la peste, porque son una de las más eficaces fuentes de retrasos y dudas a la hora de leer un texto. Recordad, por más que os lo trabajéis, por más que cuidéis la forma, ésta siempre debe supeditarse a la claridad.

El texto tiene que entrar por los ojos

Tiene que costar lo menos posible leerlo. Cada segundo de lectura es valioso para vuestro lector.

Pensad en un diálogo escrito antes que en un análisis profundo. Un blog, como los primeros submarinos, sólo puede sumergirse a una profundidad moderada (al menos en lo que se refiere al texto en sí, otra cosa es la importancia de las ideas que se relaten).

Y en cuanto al formato: emplead la negrita o la cursiva con moderación, pero empleadlas. Resaltad lo que es realmente importante, o haced un guiño cursivo cuando realmente merezca la pena.

Sobre todo, ¡poneos en el lugar del lector!

Fácil o ameno nunca puede significar banal. Tiene que haber un motivo para seguir leyendo. Hacedle dudar, provócadlo, que nunca sea demasiado fácil. Empújadle a que os responda.

Dibujo original de la viñeta 5 de la segunda página de este post: http://www.openclipart.org/detail/3836

Icono de información de la viñeta 7 de la segunda página de este post: http://www.openclipart.org/detail/971

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