Buenas prácticas con el destinatario y el asunto de nuestro correo

Apoya a Proyecto Autodidacta a través de Patreon

Buenas prácticas con el destinatario y el asunto de nuestro correo (I)

Buenas prácticas con el destinatario y el asunto de nuestro correo (II)

Buenas prácticas con el destinatario y el asunto de nuestro correo (III)

Buenas prácticas con el destinatario y el asunto de nuestro correo (IV)

Buenas prácticas con el destinatario y el asunto de nuestro correo (V)

TRANSCRIPCIÓN

Asegúrate de que estás escribiendo a la persona correcta

Verifica siempre que has escrito bien la dirección en el campo correspondiente.

Hoy día, casi todos los servicios integran la función de autocompletado en el campo de dirección, de manera que si has escrito o recibido un correo de esa persona antes, te aparecerá la dirección de manera automática.

Esto no es garantía para no cometer errores: basta con que haya dos personas cuyo nombre o apellido comiencen igual para que metamos la pata con las prisas.

Usa apropiadamente los campos de direcciones “Para:”, “CC:” y “CCo”

Existen tres campos donde podemos poner las direcciones de aquellos a quienes queremos que les llegue el correo que vamos a enviar.

  • Para:
  • CC: (Con Copia)
  • CCo (Con Copia Oculta)

Para decidir donde ponerlas, podemos seguir la siguiente pauta:

En “Para:” pon las direcciones de los que esperas que respondan al correo o a los que les atañe directamente lo que dices en él; es decir, que quieres que participen activamente en la conversación.

En “CC:” pon las de aquellos que quieres que estén al tanto del contenido del mensaje pero de los que no esperas respuesta: se lo haces llegar tan solo de manera informativa.

En “CCo” pon las direcciones de aquellos que quieres que reciban el mensaje pero que no quieres que sean vistas por los demás.

El uso del campo “CCo” es muy delicado. No debe usarse de forma maliciosa, para compartir con otros conversaciones privadas.

Úsalo sobre todo cuando envíes correos destinados a muchas personas que es muy posible que no se conozcan entre sí (o al menos que tú sepas).

Utiliza el campo “CCo” para ocultar direcciones

Hay varias razones por las que usar el campo “CCo”. Una de ellas es el respeto a la privacidad, pues los destinatarios no podrán ver el resto de direcciones a las que hemos enviado el correo.

De esa forma, evitamos divulgar direcciones cuyos dueños podrían no querer que sean conocidas por todo el mundo.

Otra es por motivos de seguridad.

Si no ocultamos las direcciones, cualquiera podría recopilarlas para luego hacer mal uso de ellas, empleándolas para spam y otros delitos similares.

Imagínate: tú le envías eso tan divertido a 5 amigos, cada uno de ellos hacen lo mismo a otros cinco amigos, que a su vez se lo envían a otros 5 y…

Al final, la lista de destinatarios se hace enorme y se va esparciendo cada vez más, de manera que es muy posible que termine en manos que hagan mal uso de ella.

Por eso, por ejemplo, escribe tu dirección de correo en el campo Para y las direcciones de los destinatarios en el campo Cco.

Te envías el correo a ti mismo pero, al mismo tiempo, sale una copia para cada una de las direcciones que hayas añadido sin que se vea ninguna de ellas.

Pon a tu correo un asunto claro

El “asunto” es lo primero que vemos todos de un correo. Por lo tanto, debe ser breve pero al mismo tiempo claro y explicativo. El asunto es lo que nos motiva a leer el mensaje cuanto antes o dejarlo para después.

No uses palabras o expresiones genéricas que no dicen nada del contenido del mensaje ni tampoco abuses de adjetivos como “Urgente” (a menos que lo sea en verdad) para motivar que te lean y contesten cuanto antes. Un mensaje cuyo contenido no se corresponde con su asunto es descartado rápidamente.

Y definitivamente, no envíes nunca un correo sin su correspondiente asunto.

Cambia el asunto si cambia el contenido

Si después de que hemos escrito el contenido del mensaje que vamos a enviar, nos damos cuenta que nos hemos desviado del tema, debemos cambiar el asunto.

No olvidemos nunca que el asunto debe ajustarse al contenido lo más posible. Es lo primero que lee sobre él el receptor del mensaje y en base a lo cual toma la decisión de leerlo o no.

Navega por esta serieBuenas prácticas al escribir un correo >>