La curiosa historia de las unidades de medida de almacenamiento

Parte 24 de la serie Manual básico de hardware
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Estas páginas fueron publicadas previamente como apéndice del Manual básico de hardware y software.

Transcripción

A continuación, vamos a explicar con más detalle el origen de las distintas equivalencias de las unidades de medida de almacenamiento y conoceremos también una nomenclatura oficial que no está muy extendida.

Empecemos por entender que, desde hace muchos años, los prefijos kilo-, mega-, giga-, etc. han significado múltiplos de mil.

Así, un kilogramo son mil gramos, un megagramo (conocido como tonelada) son mil kilogramos, un kilómetro son mil metros, un megametro son mil kilómetros, etc.

Esto se indica en el Sistema Internacional de Unidades, también conocido como sistema métrico por ser el heredero del que antes se conocía como sistema métrico decimal. La Oficina Internacional de Pesos y Medidas es la entidad encargada de regularlo.

En su momento, la industria de la computación adoptó los prefijos del sistema internacional para aplicarlo a las unidades de información digital, solo que con un ligero cambio. En el contexto informático, kilo no equivalía a 1.000, sino a 1.024.

¿Por qué? Porque una computadora basa todo lo que hace en el sistema binario, es decir, que se basa solamente en dos dígitos: el uno y el cero.

Esto ocasiona que los múltiplos sean potencias de 2 y no potencias de 10

Entonces esto no era un problema. Pero se convirtió en uno con el advenimiento de la informática de consumo y las computadoras personales, que sacaban del ámbito técnico el uso de las unidades de medida.

Que los prefijos del sistema métrico fuesen todos una potencia de 10 excepto en lo referido a las computadoras, donde eran una potencia de 2, era una excepción inconsistente con el resto del Sistema Internacional de Unidades.

Y esto era un problema porque el objetivo de cualquier sistema internacional es contar con unas reglas iguales para todos y así reducir la confusión que pueda producirse a la hora de realizar mediciones.

Por eso es que, en 1999, la Comisión Electrotécnica Internacional (IEC por sus siglas en inglés) publicó una norma en la que introdujo una serie nueva de prefijos para aplicarlos como unidades de medida con un valor de potencia de dos.

Estos son los prefijos que se introdujeron.

En 2005 se publicó la tercera revisión de esa norma y se añadieron dos prefijos más: zebi y yobi.

La norma se reforzó cuando, en la octava edición del Sistema Internacional de Unidades aparecida en 2006, se recomendó usar los prefijos de la IEC en informática. De usar los del Sistema Internacional, se deberían emplear para señalar potencias de 10, no de 2.

Tras las normas de la IEC y la octava edición del SI, las unidades de medida de almacenamiento quedaron como vemos a continuación…

Así es como queda la tabla de unidades de medidas de almacenamiento de acuerdo a lo precisado en la octava edición del Sistema Internacional de Unidades (SI).

  • 1 Kilobyte (kB) = 1.000 bytes
  • 1 Megabyte (MB) = 1.000 KB
  • 1 Gigabyte (GB) = 1.000 MB
  • 1 Terabyte (TB) = 1.000 GB
  • 1 Petabyte (PB) = 1.000 TB

Y así es como queda la misma tabla según lo dispuesto por la Comisión Electrotécnica Internacional (IEC):

1 Bit se escribe «b» y equivale a un 1 o un 0

  • 1 Byte se escribe «B» y equivale a 8 bits
  • 1 Kibibyte se escribe «KiB» y equivale a 1.024 bytes
  • 1 Mebibyte se escribe «MiB» y equivale a 1.024 Kibibytes y a 1.048.576 bytes
  • 1 Gibibyte se escribe «GiB» y equivale a 1.024 Mebibytes y a 1.073.741 bytes
  • 1 Tebibyte se escribe «TiB» y equivale a 1.024 Gibibytes y a 1.099.511.627.776 bytes

Entonces, si todo lo que acabamos de ver es así, ¿por qué se siguen usando los prefijos como múltiplos de 1.024? La respuesta sencilla es porque muchos fabricantes no implementaron los cambios y esto dificulta que los usuarios usen la terminología correcta.

Además, fuera del ámbito estrictamente profesional, es muy difícil que un usuario esté al tanto de cambios de este tipo, pues los medios de comunicación de masas no suelen hacerse eco de ellos. Y si lo hacen es de una manera muy discreta y que pasa desapercibida.

Por lo tanto, estos cambios no se hacen conocidos hasta que los fabricantes de tecnología, especialmente de software, los aplican. Que es lo que, salvo algunas excepciones, no ha ocurrido en este caso.

Y ahí está el problema: la industria tecnológica, tanto a nivel de hardware como de software, no ha adoptado de manera universal la terminología propuesta o lo hace de manera ambigua e inconsistente.

Por ejemplo, ya vimos que Windows, el sistema operativo más usado del mundo, sigue usando los prefijos del sistema internacional con equivalencias que son potencias de 2 en lugar de usar la equivalencia de potencias de 10 o los prefijos binarios de la IEC (kibi, mebi, gibi).

Esto hace que la idea de la equivalencia “clásica” se vea reforzada y se perpetúe en el tiempo entre los usuarios, llegando también a enseñarse en las escuelas.

El desconocimiento permite que algunos fabricantes de hardware jueguen con los valores de almacenamiento, presentando la capacidad de sus productos con ambigüedad, aprovechándose así de la confusión entre los usuarios no especializados.

Un ejemplo lo vemos en la venta de discos duros o incluso de memorias flash: ofrecen un disco duro de 500 GB sabiendo que el usuario, por lo general, asume la equivalencia clásica de múltiplos de 1024, lo que en total daría un disco con capacidad para 536.870.912.000 bytes.

La realidad es que ese disco tiene 500.000.000.000 bytes, porque el fabricante usa los prefijos del Sistema Internacional. Redondeando, al usuario le faltan más de 36 GB de lo que él asumiría estar comprando.

Debido a esto, se presentaron varias demandas en Estados Unidos contra algunos fabricantes que condujeron a que especificaran la equivalencia que usan y a que clarificaran las capacidades ofrecidas en el embalaje del dispositivo y en sus sitios web.

En el fondo, esto no sirve de mucho porque el usuario no especializado no suele leerse las especificaciones técnicas.

De ahí la importancia de difundir las equivalencias correctas para no llamarnos a engaño cuando compramos un dispositivo de almacenamiento.

En software, algunos fabricantes han optado por seguir usando los prefijos “clásicos” del sistema internacional pero con los valores correctos; es decir, como múltiplos de 1.000 en lugar de 1.024.

Los casos más relevantes son los de los sistemas operativos Ubuntu y Mac OS X. Más que nada por la cantidad de usuarios que los utilizan.

Se puede imaginar que esto se ha hecho para evitar la confusión que podría producirse al usar términos poco extendidos como son los prefijos binarios del IEC.

A pesar de ello, por ejemplo, en Ubuntu la memoria RAM se muestra usando los prefijos binarios.

Estos sistemas no son los únicos. Hay otros programas que emplean correctamente las unidades de medida de almacenamiento, ya sea usando los prefijos del Sistema Internacional (como múltiplos de mil) o los “nuevos” prefijos binarios (múltiplos de 1.024). O usando ambos, dependiendo de que sea lo que se mida.

Es probable que con el tiempo esta confusión termine desapareciendo. Especialmente cuando software tan importante como Windows empiece a usar los prefijos correctamente.

Mientras tanto es importante tener en cuenta el uso de equivalencias dispares según el programa y difundir las correctas para que cada vez menos gente se confunda y, al menos con los dispositivos de almacenamiento, sepa exactamente por qué está pagando.

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