Consejos para descargar programas

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¿Eres un descargador compulsivo, que se baja todo enlace que encuentra? ¿O acabas de descubrir que en la red de redes puedes encontrar un programa que te ayude en muchas de tus tareas diarias? Sea como sea, aquí van algunas cosas que creo merecen la pena tener en cuenta a la hora de bajarnos programas desde la web.

  • Procura descargarte únicamente programas que necesites: te lo dice un descargador compulsivo. Descárgate el programa que necesites cuando lo necesites (eso si tienes conexión permanente a Internet, claro). Lo de “lo descargo ahora que luego me ha de servir para algo” no suele funcionar. Generalmente, al final el programa está perdido en quién sabe qué carpeta o CD que es más rápido volver a descargártelo que buscarlo.
  • Descarga siempre desde sitios confiables: hay muchos directorios de programas gratuitos que permiten descargar programas desde sus propios servidores. No todos son buenos, pudiendo cogerte algún malware tan sólo con visitarlos o al descargarte alguno de sus programas. Guíate siempre por recomendaciones de otros usuarios que conozcas o de sitios de reputación comprobada.
  • Descarga siempre desde la web del autor: hay muchos sitios que recopilan programas para descargar. Los hay fiables, pero hay otros que huelen a chamusquina. Normalmente, siempre se ofrece un enlace a la web original del autor o de la compañía que ha creado el programa. Antes de descargarlo, pásate por allí. Si no viene ese enlace, haz una búsqueda en Google o en Yahoo para encontrarlo. Igualmente, hay sitios que para descargar un programa hay que enviar un SMS primero. Razón de más para evitarse el gasto (aunque es una forma legítima de financiarse).
  • Comprueba si el programa es gratuito, un trial o shareware: si no tienes claro a que me refiero, aquí tienes una explicación acerca de los tipos de software propietario. Hay sitios de descargas que engañan al personal ofreciendo programas que sólo son de prueba como gratuitos sin limitaciones. Cuando por fin has descargado ese programa que te resultará tan útil, descubres que sólo es una versión de prueba.
  • Busca referencias sobre el programa en blogs: con tanto blog como hay suelto, es fácil que encuentres alguno que hable sobre ese programa que quieres. Dependiendo del blog, es posible que encuentres reseñas más o menos profundas.
  • Asegúrate del estado de la versión que te vas a descargar. Si es alpha, tal vez tenga muchos errores; si es beta, a lo mejor tiene unos pocos. Si es una RC o una versión definitiva, sin problemas.
  • Asegúrate de que tu equipo cumple con los requisitos del programa: fíjate bien en qué sistema operativo se puede usar y que requerimientos tiene (memoria RAM, procesador, tarjeta de vídeo, espacio en disco duro, etc.). También si necesita de algún programa adicional, como entornos de ejecución tipo AIR, Java o .Net, o archivos adicionales. Fíjate bien en todos estos requisitos, no sea que al tratar de instalar el programa te topes con alguna sorpresa desagradable.
  • Asegúrate de que te descargas la última versión: no hay nada peor que descargarse un programa de 100 MB sólo para descubrir que hace poco salió una versión nueva y mejor. Y recuerda que las actualizaciones de un programa puede traer mejoras no sólo de funciones sino de seguridad (lo que es más importante). De nuevo, utiliza los buscadores para acceder a esta información.
  • Clasifica los programas que te descargues: si eres un descargador compulsivo, terminarás con una carpeta (eso si no es el escritorio) lleno a rebosar de archivos con nombres crípticos como “RV3b2setup”. Vale, es un instalador, ¿pero de qué programa? Por tanto, para solucionarlo puedes hacer dos cosas (entre otras):
    • Al descargar el archivo, cambia el nombre del archivo si éste no es descriptivo, añadiéndole una palabra o varias (por ejemplo, a “RV3b2setup” le añades “_editor_imagen”. Ten cuidado de no eliminar la extensión si puedes verla (.exe o .zip si es un archivo comprimido).
    • Dedica una carpeta exclusivamente a las descargas, con subcarpetas para mantener los programas clasificados por tipos: imagen, texto, internet, etc. Cuando te vayas a descargar uno, guárdalo en la carpeta correspondiente.
    • Los dos consejos anteriores dan por sentado que tienes Firefox configurado de manera que se te pida el lugar donde quieres guardar un archivo al descargar (lo cual permite que cambies su nombre). Si no lo tienes configurado así y se descargan los programas automáticamente en una carpeta (el escritorio, sino lo has cambiado), y además te da pereza estar escribiendo y redirigiendo cada vez que descargues, simplemente añade la descripción del tipo de programa que es antes de instalarlo. Normalmente, apenas nos descargamos un programa, queremos probarlo. Aprovecha y añade la descripción entonces. Todo es cuestión de acostumbrarse a hacerlo.
  • Utiliza un gestor de descargas: un gestor de descargas es un programa que te permite reanudar una descarga cuando ésta se interrumpe, almacenar enlaces para descargarlos después, descargar varias cosas al mismo tiempo, etc. Firefox 3 ya viene con uno incorporado y es bastante bueno. De todas formas, si necesitas otro más poderoso puedes utilizar FlashGet (necesitas la extensión FlashGot para usarlo con Firefox) o la extensión Downthemall! Incorporada en nuestro zorrito de fuego.

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